Los cursos intensivos son una modalidad de aprendizaje que, cada vez más, está aumentando en todos los sectores de la educación. Aunque no son la respuesta a nuestras plegarias por querer dominar un idioma de la noche a la mañana, cada vez son más las personas que siguen este tipo de cursos para recuperar viejos conocimientos, mejorar la gramática, el vocabulario y, sobre todo, la fluidez en el idioma; o empezar a implementar nuevas ideas, de cara al comienzo del curso siguiente.

 

Por ello, en Britannia Language & Technology, tratamos hoy en este blog, las ventajas de los cursos intensivos de idiomas. En nuestra academia de idiomas pensamos que el aprendizaje de un segundo idiomaes necesario, y esencial, para el actual ritmo de vida y las exigencias marcadas por la sociedad. Por eso, es bueno parase a pensar en dedicar algo de tiempo, si no puede ser completo, al estudio de cualquier lengua mediante cursos de este tipo. Algo útil, interesante y, por qué no, divertido.

college students studying in classroom

Las ventajas de los cursos intensivos son muchas:

 

–          Aprendizaje rápido

Obviamente, estos intensivos se ofrecen para lograr inculcar una gran mayoría de los conocimientos de un curso entero, de forma reducida. Ello implica aprenderlo todo más rápidamente, pero siempre si nuestra dedicación es exclusiva y constante cuando toque.

 

–          Resultados más rápidos

Con los cursos intensivos, como acabamos de ver, debido a que tienen un aprendizaje rápido, si el estudiante pone todo de su parte, lógicamente, los resultados serán mucho más rápidos de los que obtendríamos con un curso normal. Incluso, aunque no seas consciente de ello. Esto te servirá para, después, llevar ventaja y profundizar, más fácilmente, en el tema, ampliando así, tus conocimientos y fluidez.

 

–          Libertad y disposición a tu alcance

Los cursos intensivos suelen hacerse en épocas de vacaciones, especialmente en verano.  Esta es una ventaja si disfrutas de tiempo libre que, por tanto, puedes dedicar en exclusiva al curso y centrarte en él, sin la necesidad de preocuparse o agobiarse por el trabajo o el resto de estudios. Esto, tampoco implica arruinar las vacaciones. Con organización, todo es posible.

 

–          Autogestión del estudio

Los cursos intensivos también son buenos para ayudarnos a marcar unas pautas de estudio y ser más autónomos a la hora de organizarnos. Este tipo de cursos suelen restar tiempo en casa para realizar el trabajo fuera del horario del curso, ya que en este se centran en implantar bien y rápido, los conocimientos. Eso implica tener que esforzarse para no quedarse atrás e ir al día, sino, permitirse una acumulación de deberes y tareas, puede ser fatal y suponer el malgasto del dinero empleado en el seguimiento del intensivo.

 

–          Conoce gente nueva

Apuntarse a cualquier actividad es sinónimo de juntarse con gente distinta que, seguramente, no conoces. Tanto si el curso intensivo es cerca de casa, como si decides hacerlo en el extranjero (una muy buena opción), es la oportunidad mágica para conocer gente con la que ya compartiremos algo en común: las ganas de aprender ese idioma. Eso gesta vínculos de amistad para el futuro y, de unión, para fortaleceros en caso de ayuda.

 

–          Intensivo dentro y fuera

Ya que has decidido emprender este breve pero intenso viaje, ¿por qué no sumergirse de lleno en él y sumar conocimiento aún más rápido? Dedicarse, casi en exclusiva, a un curso intensivo supone una dura jornada de trabajo, centrado en la tarea. Es lógico que, después de tanto rato concentrado en todo lo que envuelve el curso, quieras dejar de lado un poco el tema, pero, ¿por qué no relajarse ayudando a reforzar más ese idioma? Hay recursos entretenidos como ver películas en versión original, escuchar música y practicar las letras de tus canciones preferidas, leer libros en el idioma que estudiamos, etc. Son maneras de seguir profundizando en el lenguaje y exprimir al máximo la intensidad del curso, por tu parte.

 

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